Tres componentes se integran frecuentemente en tecnologías de descanso especializadas para crear una experiencia de confort en capas, conocida como efecto capullo. La turmalina, las fibras cerámicas y los imanes se combinan para generar una sensación de calidez, confort y relajación.
La combinación de turmalina, fibras cerámicas e imanes
La turmalina es conocida por sus propiedades iónicas y de infrarrojo lejano. Al calentarse con el calor corporal, puede emitir un calor suave e iones negativos que contribuyen a crear un ambiente tranquilo y relajante.
Las fibras cerámicas (a veces llamadas biocerámicas) están diseñadas para gestionar la energía térmica y suelen integrarse en textiles. Estas fibras pueden emitir la energía ambiental o el calor corporal en forma de calor infrarrojo relajante, permitiendo crear una mayor sensación de confort.
Algunos sistemas también incorporan imanes en sus diseños, pensados para favorecer la relajación y la comodidad diaria. En conjunto, estos elementos contribuyen a una experiencia que muchas personas asocian con el descanso y la relajación.
Productos NIKKEN que integran el efecto capullo
La Kenko PowerSleep Mask es un ejemplo de un producto de NIKKEN que combina la tecnología magnética patentada DynaFlux® con fibras cerámicas y turmalina. Este antifaz está diseñado para crear un ambiente de sueño confortable, contribuyendo a mantener una temperatura agradable alrededor del rostro y la cabeza, zonas que suelen quedar descubiertas durante la noche.
El KenkoSeat® utiliza una combinación de 30 imanes de ferrita, 18 discos de turmalina y fibras cerámicas para crear una suave experiencia de calidez y amortiguación, que permite permanecer sentado durante largos periodos de manera más cómoda y relajante.
El efecto capullo está pensado para crear un entorno que favorezca la relajación, el descanso y la renovación. Disfruta al máximo una experiencia completa con el Sistema de Sueño Kenko Sleep.



