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Bebe y respira con tranquilidad, NIKKEN filtra lo que no necesitas

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Introducción.


¿Sabías que cada día ingerimos y respiramos miles de partículas de plástico que no podemos ver? Cada año, se producen en el mundo más de 400 millones de toneladas de plástico, de las cuales la mitad están diseñadas para un solo uso. Lamentablemente, menos del 10% de esta cantidad se recicla. Se estima que, a partir de 2025, la cantidad de plástico que ingresa anualmente a nuestros océanos, ríos y lagos podría superar los 12 millones de toneladas, lo que equivale al peso de aproximadamente 2,200 torres Eiffel.


¿Qué son los microplásticos?

Los microplásticos son diminutas partículas de plástico que provienen principalmente de la fragmentación de plásticos más grandes (como botellas o bolsas) por la acción del sol, el viento y las olas. Su tamaño varía entre 1 nanómetro y 5 milímetros, se necesitaría un microscopio para poder ver estas partículas.


Debido a que son materiales sintéticos que no se disuelven ni se degradan fácilmente en la naturaleza, se han convertido en un contaminante que se puede encontrar en casi cualquier lugar. Hoy en día, se han detectado en:


  1. El medio ambiente: En los océanos, ríos, suelo e incluso en el hielo polar.
  2. Comida y bebida: En la sal, la miel, el agua potable y numerosos alimentos.
  3. El aire que respiramos.


Se calcula que, a partir de 2025, una persona promedio podría estar consumiendo e inhalando más de 50,000 partículas de plástico al año, una realidad que causa una importante preocupación. 


Microplásticos en el Agua


La combinación de nuestro modelo de consumo y la sobreexplotación de los recursos marinos ha provocado una contaminación masiva de nuestros ecosistemas acuáticos.


Una vez en el agua, los plásticos se fragmentan en microplásticos. Estas diminutas partículas no solo se encuentran flotando en la superficie o depositadas en el fondo marino, sino que se han detectado en prácticamente todos los rincones del planeta. 


Luego de fragmentarse en el océano, hay 2 vías por las que llegan a nosotros. La primera es cuando son ingeridos por los animales marinos, al momento de incluir pescados y mariscos en nuestra dieta los microplásticos llegan a nuestro organismo. La segunda es a través del aire y la lluvia, como son tan ligeros, es fácil que el viento los transporte, del océano hasta ríos, lagos y presas. Los servicios municipales de potabilización extraen el agua de estas zonas para tratarla y que sea segura para consumo humano. 


Aunque los servicios municipales de tratamiento de aguas están diseñados para eliminar muchos contaminantes, no eliminan al 100% partículas diminutas como los microplásticos. 


Así entonces, la contaminación por microplásticos ha llegado al agua que consumimos, lo que significa que el riesgo para la salud ya está en nuestros hogares.


Datos obtenidos de investigaciones indican que cuando ingerimos microplásticos a través del agua potable o alimentos, estos viajan a través de nuestro sistema digestivo provocando inflamación, bloqueos (si son partículas grandes) y daño celular. Además, pueden actuar como transportadores de sustancias peligrosas al organismo. Esto se lleva a cabo porque los microplásticos atraen toxinas que flotan en el agua (como los pesticidas), una vez en el intestino estas toxinas se pueden liberar y el organismo las puede absorber. 


Por otro lado, durante su fabricación, a los plásticos se les añaden químicos como el Bisfenol A, los cuales pueden filtrarse dentro del cuerpo cuando se ingieren. Estudios sugieren que muchos de estos químicos pueden interferir con las hormonas del cuerpo causando daños en el organismo. 


Contribución de los Sistemas de Agua NIKKEN


Los sistemas de agua están diseñados para acondicionar el agua, pero también contienen elementos de filtración que remueven contaminantes. La microesponja, la primera etapa de filtración, remueve partículas de hasta 1 micrómetro (una milésima parte de un milímetro). Si el sistema incluye un filtro de cerámica, la remoción es aún mayor, capturando residuos de hasta 0.2 micrómetros. Estas barreras de filtración permiten que tú y tu familia beban agua más limpia.



Además, los cartuchos filtrantes utilizan materiales como carbón activado de alta eficiencia, material KDF y arena de sílice. Dado que los microplásticos más pequeños que se encuentran en el agua suelen ser de 0.1 micrómetros en adelante, estos sistemas contribuyen significativamente a la remoción de microplásticos en el agua de consumo, es decir, que puedes beber agua con tranquilidad sin preocuparte por los contaminantes.


Microplásticos en el Aire


La vigilancia de los contaminantes atmosféricos es muy importante, ya que las micropartículas suspendidas en el aire son inhaladas directa y constantemente por las personas. Este riesgo es especialmente grave en grandes ciudades y áreas urbanas, donde la intensa actividad industrial y la alta densidad de población resultan en una mayor acumulación de microplásticos en el aire.


Es importante recordar que este problema no se limita al exterior. El aire dentro de nuestros hogares y oficinas puede estar hasta 100 veces más contaminado que el aire exterior. Esto es preocupante porque pasamos aproximadamente el 90% de nuestro día en interiores.



¿Cómo llegan al aire?

Los microplásticos se desprenden de múltiples objetos cotidianos, incluyendo las fibras sintéticas de nuestra ropa, el desgaste de los neumáticos de los vehículos, cosméticos, productos industriales y otros artículos de plástico.


Una vez en el aire, estas partículas pueden ingresar a nuestro sistema respiratorio, pasar a la sangre y depositarse en cualquier órgano del cuerpo. Estudios han demostrado que esto puede generar graves riesgos para la salud, como el desarrollo o el agravamiento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.


La evidencia científica ha revelado que al ingerir microplásticos a través de la respiración pueden causar diferentes daños según sea su tamaño. Las partículas grandes (3-5 milímetros) quedan atrapadas en la nariz y garganta y se pueden expulsar por medio de la tos o mucosa. Por otro lado, las partículas pequeñas (menos de 10 micrómetros) pueden entrar hasta las vías respiratorias más pequeñas contribuyendo al desarrollo de asma y otras enfermedades respiratorias. 


Además, investigaciones especializadas encontraron que los microplásticos pueden contribuir al estrés oxidativo que se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. 


Contribución del Purificador de Aire de NIKKEN


El purificador de aire, el KenkoAir Purifier, utiliza elementos de filtración avanzados, incluidos los filtros HEPA (High Efficiency Particulate Air, por sus siglas en inglés) de clase H13.


¿Cómo funcionan? 

Los filtros HEPA son una compleja malla diseñada para retener partículas diminutas como virus, alérgenos, bacterias, ácaros, esporas, polen, polvo, incluyendo partículas de hasta 0.3 micrómetros con una eficiencia de casi el 98%. 


Dado que el tamaño de los microplásticos en el aire se encuentra por lo regular entre 0.1 y 1 micrómetro, los filtros HEPA son muy eficaces para atrapar estas partículas y mejorar la calidad del aire que respiramos en los espacios donde pasamos la mayor parte del día.



Conclusión


Los microplásticos son un problema de contaminación invisible que está en todas partes, en el aire que respiramos y en el agua que bebemos. 


Los sistemas de agua de NIKKEN contribuyen con la remoción de microplásticos y otros contaminantes presentes en el agua potable. Por su parte, el purificador de aire de NIKKEN captura los microplásticos suspendidos en el aire mejorando la calidad del aire interior. Al incorporar estos sistemas NIKKEN a nuestra vida diaria estamos actuando de manera consciente para enfrentar los efectos de la contaminación por microplásticos. Para conocer mayor información sobre los sistemas de agua y purificador de aire NIKKEN consulta a un asesor de bienestar NIKKEN.



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